Esta importante institución nació un 13 de mayo de 1958, por iniciativa de un médico de la localidad, el doctor Efrain Novick, secundado por un grupo de vecinos: Velia Blanca López, Leila S. Kairuz, María Teresa Rivero, María Luisa Grotto, Luisa J. Marengoni, Blanca N. Machetti, Blanca Z. Kairuz, Fanny Skever, Margarita Molina, Juan Carlos Lacoste, Jorge A. Siliquini, Jaime Hoffman y Luis Suárez. Las precedentes personas son las que se hallan presente y suscriben el acta Nº 1, constitutiva de la entidad. Dias después se constituyó la comisión provisoria, que se abocó a la redacción de Estatutos, suscripición de socios y formación de la Biblioteca, y que quedó constituida de la siguiente manera: presidente: Efrain Novick, vicepresidente: Velia B. López, tesorero: Jorge A. Siliquini, protesorera: Blanca N. Machetti, secretario: Juan Carlos Lacoste, prosecretaria: Leila S. Kairuz, vocales: Luis Suárez, Luisa Marengoni, Fanny Skverer, María Luisa Grotto, María Teresa Rivero, María S. de Erijimovich, Blanca Z. Kairuz, Jaime Hoffman, Salomón O. Kairuz, David Skverer, Adalberto Klappenbach, Osvaldo Blind, Raúl Cazenave, Salomón Vinocur y Mercedes Z. de Ibeas.
El 18 de noviembre de 1958, en el local provisorio cedido por la Municipalidad, fué inaugurada la Biblioteca Mariano Moreno, se aprobaron sus estatutos y se designó la primera comisión de acuerdo a sus disposiciones. De allí en más, comenzó una obra cultural que se fué consolidando y ampliando en beneficio de la elevación cultural del medio.
Pero la entidad no se conformó con la difusión del libro y la lectura. Al detectar otras necesidades e inquietudes, el 23 de septiembre de 1959 dispuso crear a partir del curso escolar 1960 un establecimiento de enseñanza secundaria y en 1965 el Museo de Ciencias y Arte Lucio V. Mansilla. En el acta de fundación del establecimiento educativo se expresan claramente los objetivos propuestos: bregar para que la obligatoriedad de la enseñanza secundaria se amplíe hasta el tercer año, ciclo básico. En cuanto al Museo, los propositos fijados fueron de difundir en el medio los conocimientos historicos y del saber humano en sus diversas manifestaciones.
La población toda hizo posible la obra y con su contribución se levantó un cómodo edificio que demandó muchos esfuerzos y varias etapas para su realización. La obra se pudo consolidar y luego de veinticinco años se logró un complejo cultural que atesora casi diez mil volúmenes, un establecimiento secundario comercial que imparte enseñanza de primero a quinto año y un Museo que atesora y exhuma del olvido toda la historia de la región, su evolución y nombres de sus artífices. (Fuente: Libro del centenario de Bernasconi 1888-1988)
No hay comentarios:
Publicar un comentario