1-
LA FUGA DE LA JAULA
“Había
tomado la decisión de escaparme. Era mi cuarto intento de fuga, pero después
del último las condiciones de nuestro cautiverio se habían vuelto aún más
terribles. Nos habían metido en una jaula construida con tablas y un techo de
zinc. Faltaba poco para el verano. Llevábamos más de un mes sin aguaceros en la
noche. Y un aguacero nos era absolutamente indispensable. Noté que una de las tablas
en una esquina de nuestro cuartucho empezaba a podrirse. Empujando la tabla con
el pie logré rajarla lo suficiente para crear una abertura. Así lo hice una
tarde, después del almuerzo, mientras el guerrillero de guardia cabeceaba,
medio dormido, de pie, apoyado al fusil. El ruido lo asustó. Se acercó,
nervioso, y le dio la vuelta entera a la jaula, despacio, como una fiera. Yo lo
seguía, espiándolo por entre las rendijas de las tablas, conteniendo el
aliento. Él no podía verme. Dos veces se detuvo, incluso pegó el ojo a un hueco
y nuestras miradas se cruzaron por un segundo. El hombre saltó hacia atrás,
espantado. Luego, como para recobrar su compostura, se plantó frente a la
entrada de la jaula. Esa era su revancha: no quitarme los ojos más de encima.”
Ingrid Betancourt nació en Bogotá, Colombia, en 1961.
Su padre, Gabriel Betancourt, fundador del Icetex, fue ministro de Educación y subdirector de la UNESCO. Su madre, Yolanda Pulecio, creó el
Albergue Infantil de Bogotá, fue senadora y embajadora. Ingrid vivió en
Francia, donde estudió ciencias políticas en el Instituto de Estudios Políticos
de París. En 1989 regresó a Colombia para dedicarse a la política. Asesora de
los ministros de Hacienda y de Comercio Exterior entre los años 1990 y 1994,
fue elegida Representante a la Cámara en 1994, creó el partido Oxígeno Verde en 1997 y fue elegida senadora en 1998 con una
votación récord en su país. En 2002, siendo candidata presidencial de Colombia,
fue secuestrada por la guerrilla de las Farc. Después de seis años y medio de cautiverio, en 2008, el ejército
colombiano la rescató junto a otros catorce secuestrados durante la reconocida
Operación Jaque. Tras su regreso a la libertad, Ingrid recibió la Legión de
Honor francesa, fue galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de la
Concordia 2008, obtuvo el World Women’s Award 2009 y fue nominada al Premio
Nobel de la Paz. Ingrid Betancourt tiene dos hijos, Melanie y Lorenzo Delloye, entre
quienes reparte su nueva vida.

genial el blog!!!!
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